The Shrewdness of Catalina Wanka [In English and Spanish]

[Dedicated to the folks in San Jerónimo; and their Mayor]

Advance: It is not my intention to recount the history of the long and weary campaign of the Spanish vs. the Inca Empire, but to summarize the swift and shrewdness of Catalina Wanka, in the following lines; in this sketch that is, if in deed, I may call it that; for the reader will find out, Pizarro’s power over Peru during this period of time during the 16th Century, did not persuade Catalina to give up her gold; although it got the head of the Inca King’s.

By the mountains surrounding San Jerónimo, Peru [by Huancayo], in the Mantaro Valley, Catalina Wanka had stopped her caravan of llamas carrying her contribution of gold to the Inca King, in Cajamarca; the amount was immense. It would be used to buy the freedom of Atahualpa, the Inca King of Peru, whom had promised his captors a room full of Gold. The caravan stood waiting.

Hernando de Soto, and Riquelme, were playing chess in the early afternoon in Cajamarca, in a room being used to incarcerate the Inca king (as he was being held for ransom). Across the shoulder of Soto, Atahualpa stood: said he, in a whisper “No…the rook!” He had studied the game of chess quite closely these past several months while in captivity, and surprised the few that stood by watching the chess game, as well as surprising the players likewise. As history has recorded, Soto took the Inca king’s advice and won the game.

When it came time to vote to let the king live or execute him, it was Riquelme who was the deciding vote that brought the king to his death. Thus, my poem should suite the occasion:

Atahualpa’s Game

Sometimes, it’s not wise

To share your wisdom

–as did, Atahualpa

(The Inca King) in the

Game of chess; thereafter,

He was condemned to death.

–“Oh!” said Catalina Wanka in grief, still in the Mantaro Valley, beyond the Andes, having just heard of the execution of the king. Thus, bewildered, and downtrodden, she walked back and forth in the little village of San Jerónimo, and mumbled painstakingly, “I have got to hide my gold, for it must not be given to the Spaniards.” Oh, no, oh no, she surmised, this could not happen. One might say at this point of the game: why couldn’t the Spaniards have waited until the gold arrived, than kill the king, but as you can see, pride comes before destruction, and thus, the Spanish government of the day lost its golden apple.

In any case, it was in the dark of the night, Catalina carrying a lantern, found a location on her property to hide her gold, within the makings of an ancient cavern was discovered, which was decaying; here then, she planted her gold among its roots–hid it deep within its vaults, and swiftly covered the opening up before daybreak. These tunnels which held many vaults, were connecting–that is to say, they transverses South America two-thousand miles, from where she put the gold, to the coast of Brazil, to the Gate of the Sun, at Tiwanaku, all the way back to Macho Picchu, and under the mountains of the Andes.

The Treasure of Catalina Wanka

There, by the lofty mountains fair

Hidden under the earth by Huancayo

In San Jerónimo de Tunan–

Is Catalina’s treasure of gold!

Whereupon, the Spaniards killed

Atahualpa, the Inca King–;

Hence, Catalina turned around to seek

And found-her new, sacred ground!…

And, a glutted steam swept-

This little adobe church

Called San Sebastian-ever since

In the lofty mountains by Huancayo!…

Thereafter, an adobe church was built on that spot, now called, Saint Sebastian. A ruins that is most beautiful, in its mixed shaded brownish brick adobe colors that sits against the victorious hills beyond its walls in this little village called San Jerónimo that is nestled within.

Spanish Version:

translated by Nancy Penaloza

La Habilidad de Catalina Wanka

[ Dedicado a la gente de San Jerónimo, y su Alcalde]

Avance: No es mi intención relatar la historia de la campaña larga y cansada de los españoles contra el Imperio inca, pero para resumir rápidamente la habilidad de Catalina Wanka, en las líneas siguientes; en este bosquejo es decir si en el caso, puedo llamarlo asì que el lector averiguará, el poder de Pizarro sobre El Perú durante este período del siglo XVI, no consiguió el oro de Catalina sin embargo este consiguiò la cabeza del Rey inca.

Por las montañas que rodean San Jerónimo, Perú [por Huancayo], en el Valle del Mantaro, Catalina Wanka había parado su caravana de llamas llevando su contribución de oro a Cajamarca; la cantidad era inmensa. Esto sería usado para comprar la libertad de Atahualpa, El Rey Inca de Perú, quien había prometido a sus captores un cuarto lleno de Oro. La caravana permanecio esperando.

Hernando de Soto, y Riquelme, jugaban al ajedrez a primera hora de la tarde en Cajamarca, en un espacio del cuarto siendo usado para encarcelar al rey inca (como él estaba siendo detenido para el rescate). ¡A través del hombro de Soto, Atahualpa parado, le dijo en un susurro ” No… el rook! ” Él había estudiado el juego de ajedrez casi de cerca en estos varios meses pasados mientras estaba en cautiverio, y había sorprendido a los pocos que apoyaron mirando el juego de ajedrez, así como sorprendiò a los jugadores, de la misma manera. Como la historia ha registrado, Soto tomó los consejos del Rey inca, y ganò el juego.

Cuando vino el tiempo para votar, si dejar al rey vivir o ejecutarlo, fuè Riquelme quien tuvo el voto que decidio y trajo al Rey a su muerte. Así, viene mi poema, que debería la suite, la ocasión:

El Juego de Atahualpa

A veces, no es sabio

Compartir su sabiduría

– como hizo, Atahualpa

( El Rey inca) en el

Juego de ajedrez; a partir de entonces,

Él fue condenado a la muerte.

– ¡” Ah! ” dijo Catalina Wanka en la pena, todavía en el Valle Mantaro, más allá de Andes, enseguida que hubo oído de la ejecución del rey. Así, desconcertada, y oprimida, ella anduvo hacia adelante y hacia atrás en el pequeño pueblo de San Jerónimo y masculló minuciosamente, ” debo ocultar mi oro, ya que ello no serà dado a los españoles. ” Ah, no, ah no, ella conjeturó, esto no podía pasar. Uno podría decir en este punto del juego: por qué no podrían los españoles haber esperado hasta que el oro llegara, que matar al Rey, pero como usted puede ver, el orgullo viene antes de la destrucción, y así, el gobierno español del día perdió su manzana de oro.

En cualquier caso, era en la oscuridad de la noche, Catalina llevando una linterna, encontró una ubicación sobre su propiedad para ocultar su oro, dentro de las dotes de una caverna antigua que fue descubierta, la cual se descomponía; aquí entonces, ella plantó su oro entre lo ocultó de raíces profundamente dentro de sus bóvedas, y rápidamente cubrió la apertura antes del amanecer. Estos túneles que sostuvieron muchas bóvedas, fueron conectadas que es decir, ellos Sudamérica transversal dos mil millas, de donde ella puso el oro, a la costa de Brasil, a la Puerta del Sol, en Tiahuanaco, todo el camino regresando a Macchu Picchu, y bajo las montañas de Andes.

El Tesoro de Catalina Wanka

Allí, por la exposiciòn de montañas altas

Ocultado bajo la tierra por Huancayo

En San Jerónimo de Tunan-

¡Esta el tesoro de oro de Catalina!

Por lo cual, los españoles mataron a

Atahualpa, el Rey inca-;

De ahí, Catalina giró para buscar

¡Y encontrando – su tierra nueva, sagrada!…

Y, un vapor saciado barriò

Esta pequeña iglesia de adobe

llamado San Sebastián – desde entonces

¡En las montañas altas por Huancayo!…

A partir de entonces, una iglesia de adobe fue construida en aquel punto, ahora llamado, San Sebastian. Las ruinas que son las más hermosas, en sus colores de adobe y ladrillo surtidos parduzcos protegidos del sol que sientan contra las colinas victoriosas más allá de sus paredes en este pequeño pueblo llamado San Jerónimo que estan recostadas dentro.

General Ideas

Mauris efficitur faucibus libero non ullamcorper. Nam vehicula, nunc vel placerat gravida, nisi sem pulvinar urna, vitae elementum ligula augue at ligula. Cras convallis ex eu diam bibendum elementum.

Nunc molestie ullamcorper volutpat. Praesent elementum auctor pellentesque.

 

 

 

ссылка

ссылка

ссылка

ссылка

ссылка

ссылка

ссылка

ссылка